Arabia Saudí e Irán se encuentran sumergidos en una rivalidad no solo geopolítica, sino también simbólica, sobre quién es el verdadero líder del mundo musulmán Antes de la revolución de 1979, Arabia Saudí e Irán se consideraban pilares para garantizar la estabilidad en Oriente Medio, ya que mantenían una estrecha alianza con Estados Unidos. No obstante, con el derrocamiento del Sha y el establecimiento de un gobierno islámico chiíta en Irán, las relaciones se transformaron en una rivalidad política y religiosa que perjudicó a todo Oriente Medio, al Golfo Pérsico y al mundo musulmán en general. La revolución en Irán fue una fuente de inspiración para muchas poblaciones minoritarias chiíes, así como para otros grupos islamistas bajo las monarquías. Asimismo, las declaraciones oficiales y la retórica extraoficial de la recién creada República Islámica fueron una amenaza directa para las fracciones internas de Arabia Saudí, su influencia region...
UNA ALIANZA TRANSATLÁNTICA: QUÉ SUPONDRÍA ASOCIAR CANADÁ A LA UNIÓN EUROPEA
La propuesta de Ursula von der Leyen para convertir a Canadá en el primer «miembro asociado» de la Unión Europea ha abierto un debate inédito...



