El nuevo Gobierno implementa una política de bloqueo de las inversiones chinas, tras la exclusión de Huawei del despliegue 5G y la terminación del contrato nuclear “Somos recelosos de compañías que se benefician directa o indirectamente de subsidios de sus países de origen y de una ventaja competitiva desleal”. Con estas palabras justificaba el primer ministro rumano, el liberal Florin Cîțu (Partido Nacional Liberal, PNL), el acuerdo por el que Rumanía pretende excluir a compañías extracomunitarias de la construcción de infraestructuras estatales. El texto no ha cogido por sorpresa a nadie, al enmarcarse en la misma línea de reticencia a la presencia china seguida recientemente por Bucarest. Desde la salida del Gobierno socialdemócrata, mucho más favorable a los intereses chinos, se han sucedido sendos Ejecutivos cuya tendencia clara ha sido poner barreras a los intentos de desembarco de Pekín. No en vano, aunque no se refiere expresamente a China,...
UNA ALIANZA TRANSATLÁNTICA: QUÉ SUPONDRÍA ASOCIAR CANADÁ A LA UNIÓN EUROPEA
La propuesta de Ursula von der Leyen para convertir a Canadá en el primer «miembro asociado» de la Unión Europea ha abierto un debate inédito...



