Hace algo más de diez años estallaron en la ciudad de Sidi Bouzid en Túnez una serie de protestas económicas y sociales ante la situación de pauperización que vivía la población tunecina que, ante la represión del régimen derivaron en protestas prodemocráticas. Este estallido se expandió, en apenas unos meses, por gran parte de los países de la región MENA, en lo que se mal llamó, desde Occidente, las “Primaveras Árabes”. Ahora, una década después cabe hacer balance de estas protestas económicas, sociales y, posteriormente, democráticas y el calado que tuvieron en las sociedades de la región tanto tras la crisis como en la actualidad.
SIN UNA BASE SÓLIDA, INCLUSO LAS MONTAÑAS SE TAMBALEAN: EL CASO DE TAIWÁN
El exuberante paisaje verde de la isla de Taiwán, que llevó a los portugueses descubridores a denominarla Formosa, encierra un contexto geopolítico de alta tensión donde, además, la propia isla cobra una preeminencia a destacar como consecuencia de sus propias...







