Hace algo más de diez años estallaron en la ciudad de Sidi Bouzid en Túnez una serie de protestas económicas y sociales ante la situación de pauperización que vivía la población tunecina que, ante la represión del régimen derivaron en protestas prodemocráticas. Este estallido se expandió, en apenas unos meses, por gran parte de los países de la región MENA, en lo que se mal llamó, desde Occidente, las “Primaveras Árabes”. Ahora, una década después cabe hacer balance de estas protestas económicas, sociales y, posteriormente, democráticas y el calado que tuvieron en las sociedades de la región tanto tras la crisis como en la actualidad.
EL GIRO HACIA CHINA QUE PONE A ESPAÑA EN EL PUNTO DE MIRA DE EE. UU.
El tablero internacional ya no se rige por reglas simples ni por alianzas inamovibles. En un mundo cada vez más multipolar, donde el poder se reparte entre varios actores globales, las decisiones diplomáticas adquieren un peso estratégico crucial. España se encuentra...







