En menos de una década, Polonia ha pasado de ser un “punto vulnerable” a perfilarse como la principal potencia terrestre europea. Todo ello gracias a que el país destina entre el 4,5 % y el 4,7 % de su PIB a defensa, la cifra más alta de toda la OTAN, y ejecuta una modernización militar sin precedentes: carros de combate de última generación, sistemas avanzados de defensa aérea y un aumento masivo de efectivos. Todo ello ocurre mientras crecen las amenazas procedentes de Rusia y Bielorrusia, junto con actos de sabotaje e injerencia atribuidos a Moscú dentro del territorio polaco, como se ha visto recientemente mediante drones y grupos saboteadores en vías férreas. El resultado es un nuevo equilibrio de poder en la OTAN y la UE, con Varsovia en el centro de la seguridad del flanco oriental.
BAB EL MANDEB, BAJO PRESIÓN: LA OFENSIVA HUTÍ QUE PUEDE SACUDIR EL COMERCIO MUNDIAL
Yemen afronta su escalada militar más grave desde la tregua de 2022. Los hutíes han avanzado hacia Moca mientras las fuerzas gubernamentales combaten en varios frentes. La disputa ya no afecta solo al equilibrio interno: amenaza Bab el Mandeb, arteria para el...







