El Golfo de Guinea se ha consolidado durante las últimas tres décadas como uno de los espacios energéticos más relevantes del planeta. Sus reservas de petróleo y gas, su proximidad a Europa y Estados Unidos y la creciente competencia internacional por asegurar suministros energéticos han convertido esta región africana en un escenario clave de la geopolítica global. Dentro de ese contexto, Guinea Ecuatorial ocupa una posición singular: pese a su reducido tamaño territorial y demográfico, el país llegó a convertirse en uno de los mayores productores de crudo per cápita de África. Sin embargo, el agotamiento progresivo de los yacimientos, la caída de la producción y la necesidad de diversificación económica abren una nueva etapa llena de incertidumbres y desafíos estratégicos. El Golfo de Guinea: una frontera energética clave para el siglo XXI El Golfo de Guinea constituye hoy uno de los grandes corredores energéticos del mundo. La región, que se e...
UNA ALIANZA TRANSATLÁNTICA: QUÉ SUPONDRÍA ASOCIAR CANADÁ A LA UNIÓN EUROPEA
La propuesta de Ursula von der Leyen para convertir a Canadá en el primer «miembro asociado» de la Unión Europea ha abierto un debate inédito...



