En este nuevo artículo que desde GEOPOL21 se dedica a la figura de la difunta reina Isabel II de Reino Unido, se analiza la segunda parte del caso del poder blando británico, y pone miras a que supone perder un activo institucional como la Reina Isabel II. En repetidas ocasiones, los índices de soft power han destacado al Reino Unido entre los primeros puestos, reflejando el atractivo de sus capacidades. La BBC, la Premier League, el British Council o incluso el propio idioma, son instituciones de influencia. Sin embargo, la Corona, si bien es menos tangible, supone uno de los activos diplomáticos más importantes del país.
EL TIRA Y AFLOJA EN ORIENTE PRÓXIMO: EEUU-ISRAEL E IRÁN Y EL VAIVÉN BURSÁTIL
Las noticias de las últimas semanas han estado orbitando, no sin razón, sobre un Oriente Próximo convulso y más concretamente sobre el estrecho de Ormuz. Esta situación actual tiene numerosas aristas que se pueden analizar mejor al estudiar conjuntamente los distintos...







