En este nuevo artículo que desde GEOPOL21 se dedica a la figura de la difunta reina Isabel II de Reino Unido, se analiza la segunda parte del caso del poder blando británico, y pone miras a que supone perder un activo institucional como la Reina Isabel II. En repetidas ocasiones, los índices de soft power han destacado al Reino Unido entre los primeros puestos, reflejando el atractivo de sus capacidades. La BBC, la Premier League, el British Council o incluso el propio idioma, son instituciones de influencia. Sin embargo, la Corona, si bien es menos tangible, supone uno de los activos diplomáticos más importantes del país.
EL JAPÓN DEL NUEVO ORDEN: LA VICTORIA DE TAKAICHI Y EL GIRO GEOPOLÍTICO EN EL INDO-PACÍFICO
La contundente victoria de Sanae Takaichi en las elecciones generales de Japón marca no sólo un hito político interno (con la primera ministra consolidando un mandato histórico para su Partido Liberal Democrático), sino también un punto de inflexión en la postura...






