En este nuevo artículo que desde GEOPOL21 se dedica a la figura de la difunta reina Isabel II de Reino Unido, se analiza la segunda parte del caso del poder blando británico, y pone miras a que supone perder un activo institucional como la Reina Isabel II. En repetidas ocasiones, los índices de soft power han destacado al Reino Unido entre los primeros puestos, reflejando el atractivo de sus capacidades. La BBC, la Premier League, el British Council o incluso el propio idioma, son instituciones de influencia. Sin embargo, la Corona, si bien es menos tangible, supone uno de los activos diplomáticos más importantes del país.
ESTADOS UNIDOS A LOS 250 AÑOS: LA SUPERPOTENCIA QUE AFRONTA SU MAYOR CRISIS DE IDENTIDAD
Estados Unidos conmemora el 250 aniversario de su independencia en uno de los momentos más complejos de su historia contemporánea. La polarización política, el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, la rivalidad estratégica con China y las crecientes tensiones con...







