En este nuevo artículo que desde GEOPOL21 se dedica a la figura de la difunta reina Isabel II de Reino Unido, se analiza la segunda parte del caso del poder blando británico, y pone miras a que supone perder un activo institucional como la Reina Isabel II. En repetidas ocasiones, los índices de soft power han destacado al Reino Unido entre los primeros puestos, reflejando el atractivo de sus capacidades. La BBC, la Premier League, el British Council o incluso el propio idioma, son instituciones de influencia. Sin embargo, la Corona, si bien es menos tangible, supone uno de los activos diplomáticos más importantes del país.
EUROPA ANTE EL DESAFÍO DE LA MOVILIDAD MILITAR: ARAGÓN PUEDE CONVERTIRSE EN EL GRAN NODO CONTINENTAL
La guerra de Ucrania ha transformado radicalmente la percepción europea sobre la seguridad, la resiliencia logística y la movilidad estratégica. La Unión Europea ha descubierto que no basta con aumentar el gasto militar si las infraestructuras continentales no...







