En este nuevo artículo que desde GEOPOL21 se dedica a la figura de la difunta reina Isabel II de Reino Unido, se analiza la segunda parte del caso del poder blando británico, y pone miras a que supone perder un activo institucional como la Reina Isabel II. En repetidas ocasiones, los índices de soft power han destacado al Reino Unido entre los primeros puestos, reflejando el atractivo de sus capacidades. La BBC, la Premier League, el British Council o incluso el propio idioma, son instituciones de influencia. Sin embargo, la Corona, si bien es menos tangible, supone uno de los activos diplomáticos más importantes del país.
TRUMP 2.0: EL CATALIZADOR QUE LA INTEGRACIÓN EN LA DEFENSA DE LA UNIÓN EUROPEA NECESITABA
El segundo mandato de Donald Trump se suele enfocar como una amenaza para el proyecto europeo. La retórica hostil de Washington, su errática política arancelaria, el cuestionamiento de la seguridad colectiva en Europa y el apoyo explícito a fuerzas euroescépticas han...







