Desde el ascenso del coronel Goita al poder en Malí, el país africano ha cambiado su estrategia contra el yihadismo y aliados militares, creando serias dudas de sus intenciones futuras y las relaciones con sus vecinos regionales: la Unión Europea y Rusia. EL CASO DE MALI Y LA DEGENERACIÓN DE LA SITUACIÓN Desde que en 2012 Malí se enfrenta a una rebelión armada en el norte del país protagonizada por grupos armados tuaregs que reclamaban la independencia de la región de Azawad, y una posterior insurgencia de carácter yihadista que desplazó a las facciones nacionalistas, el país lleva sumido en el caos 10 años. El conflicto, que en principio parecía limitarse a esa región, rápidamente traspasó fronteras afectando a países limítrofes como Níger o Burkina Faso. Tanto Malí como sus vecinos se caracterizan por ser estados frágiles, con una débil identidad nacional, ampliamente fraccionados por cuestiones étnicas y carentes de instituciones fuertes para gestion...
UNA ALIANZA TRANSATLÁNTICA: QUÉ SUPONDRÍA ASOCIAR CANADÁ A LA UNIÓN EUROPEA
La propuesta de Ursula von der Leyen para convertir a Canadá en el primer «miembro asociado» de la Unión Europea ha abierto un debate inédito...



