Europa sigue temblando por causa de una guerra que no a pocos sigue sorprendiendo. Rusia, casi individualmente, continúa un ataque que le está costando muy caro. Mientras tanto, allá en Siberia, la paz aparente no indica que allí no existan intereses, objetivos, tensiones y demás guerras frías. 


Con un territorio que casi dobla al estadounidense, o lo que es lo mismo, que cuadruplica al de la Unión Europea, puede parecer que Rusia parte con una ventaja geopolítica notable; pero no es así. El Gobierno del Kremlin se esfuerza por mantener todos sus frentes con un PIB algo mayor que el de España

Entre ellos, el frente oriental pasa en ocasiones desapercibido en comparación con otros. Unos dirán que es por su escasa población, otros en cambio alegarán que se debe a que allí la OTAN poca presencia tiene, incluso algunos argumentarán que en Asia los rusos cuentan con más amigos que enemigos. ¿Hasta qué punto son estas ideas ciertas? ¿Es esta región un frente seguro para Rusia? 

EL CAMINO RUSO HACIA EL PACÍFICO

Para comprender el papel que juega Rusia en Asia, es preciso conocer qué lo ha llevado a que hoy en día sea el país con más territorio en la región, pues da una primera idea acerca de sus intenciones históricas y actuales. 

Quienes más interesados estén en el asunto, sabrán ya que en la Edad Media fueron las tribus siberianas las que llegaron a tener a los rusos bajo su dominio, y no al revés. Sin embargo, Moscú y sus aliados terminaron imponiéndose sobre la famosa Horda de Oro, consolidando así la hegemonía rusa en el este de Europa y creando el Zarato. Acto seguido, Rusia protagonizó una rápida expansión en todas direcciones gracias a sus célebres cosacos. 

En la mayoría de las ocasiones, esta expansión supuso para Rusia enfrentarse a potencias como Suecia, Polonia, Lituania o el Imperio Otomano, pero pronto se observó que la pérdida de fuerza de las distintas tribus de Siberia dejaba un camino sorprendentemente fácil para la expansión del Zarato. Así pues, en poco más de 100 años, Rusia ya había alcanzado el océano Pacífico

La conquista de Siberia por Yermak (Vasili Surikov, 1895)

De esta manera, muchas colonias se fueron creando en Siberia con la llegada de miles de rusos que, llamados por la abundancia de recursos y actividad económica, se asentaron para dedicarse principalmente al comercio de pieles. Con el paso de los años, el dominio ruso de Siberia quedó ya consolidado. 

No obstante, si bien la expansión de Rusia en Asia no afectaba en gran medida a Europa, las potencias locales sí terminaron interviniendo con el fin de frenarla. Como consecuencia, a principios del siglo XX estalló la guerra entre el nuevo Imperio del Japón y su homónimo ruso, la cual terminaría ganando la nación asiática para sorpresa de muchos. Este hecho provocaría, junto a otros, la caída del Zarato y, tras una guerra civil, la creación de la URSS. 

Durante el periodo soviético, el Gobierno de Moscú se esforzó en terminar la consolidación de su territorio a través de medidas como la rusificación y la división administrativa (y cultural) de las distintas minorías étnicas. Estas acciones afectaron principalmente a Asia, la cual contaba y aún cuenta con un muy alto número de población túrquica y mongólica. Siberia, en particular, no fue separada de la RSS de Rusia pese a su diversidad principalmente para que tanto las colonias rusas (muchas ya ciudades) como el acceso al Pacífico quedaran dentro del territorio estrictamente ruso

Así pues, tras el colapso de la Unión Soviética, si bien las repúblicas túrquicas de Asia Central se independizaron, Rusia conservó Siberia sin mayor problema, evitando así que fuera necesaria una intervención militar que mantuviera su presencia en la región. 

SIBERIA: UN FACTOR CRUCIAL

La importancia de Siberia para Rusia excede la mencionada presencia de rusos y el acceso al océano Pacífico. Aparte de otorgar también al país una geografía prácticamente inconquistable (teoría que, en atención a los hechos, defienden expertos como T. Marshall o H. Mackinder), la vasta región supone para el Kremlin una fuente inabarcable de recursos que lo ayudan a mantener su economía y poder. Principalmente, los territorios rusos en Asia proporcionan al país petróleo, gas natural, madera y metales preciosos. Estas materias, con su exportación, le permiten partir con una ventaja diplomática decisiva. 

Por ejemplo, el 70% de la producción petrolera rusa está en Siberia, es decir, representa el 10% del total mundial (en el tercer puesto si fuera un país). Este hecho, junto con la ausencia de producción local a gran escala por parte de Europa, ha significado durante décadas que la mayoría de los países europeos hayan dependido (y aún, en gran medida, dependan) de Rusia para la adquisición del crudo. 

Por otra parte, el hecho de que Rusia cuente con acceso al océano Pacífico explica también, como se mencionó, la importancia de la región para este país. Con casi 5.000 km de costa y el puerto de Vladivostok, el Pacífico es para los rusos una baza con la que potenciar su economía, abrirse a nuevas rutas y entablar relaciones diplomáticas

Mapa de Asia según la importación de Rusia respecto a otros países (Trading Economics); Mapa realizado por GEOPOL 21

 

La presencia de Rusia en este océano debe ser explicada desde tres ejes: económico, diplomático y militar, los cuales están indudablemente interrelacionados. 

En cuanto al primero, es preciso comenzar mencionando el monopolio que desde 2014 tiene el país en el mar de Ojostk. En esta región del tamaño de Irán, que tiene la particularidad de ser una bahía gigante, los rusos se han beneficiado de una notable hegemonía gracias a su zona económica exclusiva (ZEE), accediendo así de manera privilegiada a una de las zonas más ricas en pesca del mundo. Sin embargo, en un principio el gran tamaño del mar provocó que la ZEE rusa no lo cubriera en su totalidad, dejando una porción enclavada que, atendiendo al derecho internacional, era un espacio de libre acceso y explotación. La casualidad hizo que fuera justo ahí donde las corrientes concentraran el mayor número de recursos, atrayendo pues a países como China, Corea del Sur, Japón o incluso Polonia que, irresponsablemente, casi vaciaron el mar por su sobrepesca. Ante este problema, Rusia consiguió que en 2014 le fuera reconocido este enclave como parte de su masa continental y, consecuentemente, de su ZEE. 

Continuando con su relevancia económica, si bien la pesca es la principal fuerza regional, Siberia y su puerto de Vladivostok participan activamente en el transporte marítimo sirviendo en el Pacífico Occidental como un lugar seguro donde atracar y establecerse. Consciente de ello, el Gobierno ruso pretende potenciar este factor presentándose como una alternativa real a los puertos chinos, los cuales sufren de un grave problema logístico

Mapa del Pacífico noroccidental. Vladivostok se encuentra muy próxima a China y Corea, en el extremo sur de Rusia Oriental (IPPC.net)

 

En el ámbito diplomático, el Pacífico facilita en gran medida las relaciones de Rusia con sus vecinos asiáticos, pues evita que estos contactos dependan únicamente de las pocas rutas terrestres que recorren Siberia. De esta forma, este océano expande los límites del Kremlin hasta colocarlo como un miembro activo allí donde el Lejano Oriente y América cohabitan

Finalmente, en cuanto a lo militar, Vladivostok y Petropavlosk sirven a Rusia como bases desde donde realizar maniobras militares (principalmente navales) en una región no tan crítica o concurrida como los mares Ártico, Báltico o Negro. Por otra parte, también evitan a la flota rusa largos trayectos para llegar hasta sus socios India, China e Irán. Por último, no debe olvidarse el efecto que crea en los países del otro lado del mundo ver de primera mano el poderío militar de un país como Rusia. 

RUSIA Y SUS VECINOS ASIÁTICOS

Explicada la relevancia de Siberia para Rusia, es necesario hacer un breve repaso por las relaciones que este país mantiene con sus vecinos regionales. Así pues, se explicarán los vínculos diplomáticos que guarda Rusia con los siguientes países asiáticos: China, las dos Coreas, Japón, India e Irán, además de resumir también sus lazos con otros países de menor importancia. 

China

Considerado por muchos como el mayor aliado de los rusos, la República Popular China está lejos de considerarse propiamente “amiga del Kremlin”. Si bien es cierto que es actualmente la superpotencia que menos crítica ha sido con las recientes acciones de Rusia, el Gobierno chino prefiere ser cauto a la hora de declararse abiertamente contra el orden internacional establecido –como ha hecho Rusia–. Al fin y al cabo, a China le beneficia enormemente este modelo que, pese a las críticas que pueda recibir por parte de las democracias liberales, sigue permitiéndole mantener y expandir su estructura económica. Dicho esto, China ha mantenido sus relaciones económicas con Rusia ayudando en gran medida a que esta última no sucumbiera fruto de los embargos de terceros países. 

Corea del Norte

Podría parecer que, a diferencia de China, con Corea del Norte sí comparte Rusia mismos objetivos, pero no es así. Aunque es cierto que las relaciones entre estos dos países son muy cercanas, sus prioridades no coinciden, razón por la cual la relación es principalmente económica y, en menor medida, diplomática; pero no es tanto militar. 

Corea del Sur

Con los surcoreanos la relación es estrictamente económica. Rusia es para Corea del Sur uno de los pocos socios económicos que tiene en su región, por lo que se ayudan en materias de logística e intercambio de bienes. No obstante, en lo político y militar sus posiciones son casi opuestas, exceptuando cuando Rusia en ocasiones ha actuado como mediador en las tensiones que pueda este pequeño país tener con China o su gemela del norte. 

Japón

Las relaciones rusojaponesas nunca han sido del todo amigables. Incluso con una disputa territorial por las islas Kuriles, los dos países se han visto el uno al otro como un vecino molesto. Para Japón, la no posesión de dichas islas junto con las fuertes relaciones económicas que los rusos mantienen especialmente con China hace difícil cualquier acuerdo con Moscú; mientras que, para Rusia, el archipiélago japonés dificulta su actividad en el Pacífico al enclavar Vladivostok en el mar del Japón. 

India

Este país, en cambio, sí mantiene una buena amistad con Rusia, aunque no excesivamente fuerte. A pesar de ser también socio de los Estados Unidos, India encuentra en Rusia un buen aliado económico, político y militar. Esto se debe principalmente a que ambos, no teniendo políticas claramente diferenciadas, quieren contrarrestar la hegemonía de China en Asia. 

Irán

En el caso de Irán, las relaciones que la república islámica mantiene con Rusia son diplomáticas en su mayoría. Ambos países coinciden en su rechazo al orden establecido y se ayudan en sus intereses geopolíticos en la medida de sus posibilidades. Además, comparten el interés en disminuir las presencias china y estadounidense en Asia Central con el fin de mantener el control sobre esa rica región económica. 

Foto de los líderes de Rusia, India y la República Popular China. De izquierda a derecha, Vladimir Putin, Ram Nath Kovind y Xi Jinping. (European Council on Foreign Relations)

En cuanto a los demás países, Rusia suele entablar relaciones con ellos, aunque rara vez exceden lo económico. El Kremlin se esfuerza por cooperar con las economías asiáticas pese al exponencial poder comercial de China, consiguiendo a menudo valiosos acuerdos de cooperación

CONCLUSIÓN

En definitiva, Asia es una pieza clave para Rusia y sus objetivos de alcance mundial. Sin ella, es prácticamente imposible imaginarse que este país influyera tanto en la geopolítica global, y a tales niveles. 

Siberia proporciona a Rusia, además de la mencionada riqueza en recursos, una presencia envidiable en una de las regiones más cruciales del mundo. Por ello, el Gobierno tiene muy presente Asia en sus políticas, de la cual busca establecer fuertes y duraderos vínculos que soporten su economía y supongan una alternativa diplomática cuando, como ha ocurrido estos últimos meses, se hayan roto sus lazos con otras regiones como Europa.


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