El cuarto intento electoral de Israel en marzo de 2021 llevó a un partido abiertamente fundamentalista al parlamento. Muchos de sus miembros pertenecieron a una agrupación pasada que hoy día permanece en las listas de grupos terroristas. El entendimiento occidental limita el cerco del fundamentalismo religioso de Medio Oriente, África del Norte y algunos países asiáticos en el islam. La visión fundamentalista musulmana que anhela un modus vivendi socio político de estricta adherencia al Corán y la sunna, es uno de los muchos obstáculos que han tenido las naciones de la región para construir un sistema político en semejanza a democracia. Sin embargo, en el judaísmo, un partido fundamentalista hambriento de teocracia y un pasado radical es una nueva fuerza política en Israel. Infografía cronológica de los choques históricos desde 1948 en el conflicto árabe-israelí. (AFP) Con una democracia parlamentaria y un cuarto sufragio en dos años, el sistema ele...
UNA ALIANZA TRANSATLÁNTICA: QUÉ SUPONDRÍA ASOCIAR CANADÁ A LA UNIÓN EUROPEA
La propuesta de Ursula von der Leyen para convertir a Canadá en el primer «miembro asociado» de la Unión Europea ha abierto un debate inédito...



