El estrecho de Ormuz, por donde transita un tercio del petróleo mundial, se convierte en un epicentro de riesgo en medio del conflicto entre Israel e Irán. Su posible cierre tendría repercusiones económicas y energéticas de alcance planetario, elevando los precios y desestabilizando los mercados globales. Ideas clave: El estrecho de Ormuz es vital para la seguridad energética global: más del 20 % del petróleo mundial pasa por este punto. Una escalada entre Israel e Irán podría derivar en bloqueos o ataques en la zona. El cierre tendría consecuencias inmediatas en el precio del crudo, la inflación global y la seguridad económica de Asia y Europa. El cuello de botella del comercio energético mundial El estrecho de Ormuz, una franja marítima de apenas 33 km en su punto más estrecho, separa Irán de Omán y los Emiratos Árabes Unidos. Según la Administración de Información Energética de EE. UU. (EIA), por sus aguas transitan ...
UNA ALIANZA TRANSATLÁNTICA: QUÉ SUPONDRÍA ASOCIAR CANADÁ A LA UNIÓN EUROPEA
La propuesta de Ursula von der Leyen para convertir a Canadá en el primer «miembro asociado» de la Unión Europea ha abierto un debate inédito...



