Seis décadas más tarde de la crisis de los misiles, Moscú pretende afianzar sus relaciones en el patio trasero estadounidense mientras inicia la invasión de Ucrania El Sol, las playas, el ron con Pepsi o tuKola respectivamente y los ritmos caribeños se vieron distorsionados por los tambores de guerra europeos. Recién estrenado el 2022, una llamada entre los gobiernos de Rusia y Cuba a principios de año hacía recordar la década de los 60. El teléfono sonó a mediados de enero entre el presidente ruso, Vladimir Putin, y su homólogo cubano, Miguel Díaz-Canel, constatando las buenas relaciones del país euroasiático con la Mayor de las Antillas. Hasta aquí sería todo normal, si no fuese por las ambiguas declaraciones ofrecidas el pasado enero por el viceministro ruso de exteriores, Serguei Riabkov, donde se dejaba caer un despliegue de armas en Cuba y Venezuela si aumentan las tensiones con Estados Unidos en el marco de la crisis en Ucrania. Semanas más tarde la...
UNA ALIANZA TRANSATLÁNTICA: QUÉ SUPONDRÍA ASOCIAR CANADÁ A LA UNIÓN EUROPEA
La propuesta de Ursula von der Leyen para convertir a Canadá en el primer «miembro asociado» de la Unión Europea ha abierto un debate inédito...



