El agua se ha convertido en uno de los recursos estratégicos más sensibles del siglo XXI, especialmente en Oriente Medio, una de las regiones más áridas y políticamente inestables del planeta. La cuenca de los ríos Tigris y Éufrates constituye el eje vital para millones de personas en Turquía, Siria e Iraq, pero también una fuente permanente de rivalidad geopolítica. La construcción de grandes presas y sistemas de irrigación, especialmente por parte de Turquía desde finales del siglo XX, ha alterado profundamente el equilibrio hídrico regional. Sequías, crecimiento demográfico, cambio climático y conflictos armados han agravado unas tensiones que amenazan con convertir el agua en un factor central de seguridad y estabilidad regional. El agua como instrumento de poder estratégico En Oriente Medio, el petróleo ha dominado históricamente el debate geopolítico, pero el agua se perfila cada vez más como el recurso crítico decisivo para la estabilidad f...
BAB EL MANDEB: BASES MILITARES Y BUQUES BAJO AMENAZA EN EL MAR ROJO
Yibuti apenas ocupa espacio en los mapas políticos, pero se encuentra frente a una de las rutas marítimas más sensibles del planeta. Desde su costa...



