La invasión rusa de Ucrania en 2022 no solo desencadenó la mayor crisis de seguridad en Europa desde la Guerra Fría, sino que aceleró una profunda transformación del equilibrio geopolítico euroasiático. Bajo la presión de las sanciones occidentales, Moscú y Teherán han convertido una relación históricamente pragmática en una asociación estratégica que trasciende la cooperación militar para abarcar la diplomacia, la energía, el comercio y las infraestructuras logísticas. En este mapa analizamos cómo ambos países buscan construir un espacio económico y político alternativo al orden liderado por Occidente, apoyándose en corredores comerciales, redes energéticas y una creciente convergencia de intereses que está redefiniendo la geopolítica de Eurasia. Una alianza nacida del aislamiento: por qué Rusia e Irán han estrechado su relación Durante siglos, Rusia e Irán mantuvieron una relación marcada más por la rivalidad que por la cooperación. El Imper...
UNA ALIANZA TRANSATLÁNTICA: QUÉ SUPONDRÍA ASOCIAR CANADÁ A LA UNIÓN EUROPEA
La propuesta de Ursula von der Leyen para convertir a Canadá en el primer «miembro asociado» de la Unión Europea ha abierto un debate inédito...



