A los perfiles de Sebastián Piñera -presidente de Chile- y Alberto Fernández -presidente de Argentina- los separa un abismo tan alto como la Cordillera de los Andes. El primero, un empresario de derecha formado en Harvard, cuyo accionar político es inseparable del financiero. El segundo, un abogado, que hizo campaña declarando que lo influenciaba más Bob Dylan que Perón. El único rasgo común en los dos, es el estilo pragmático con que han conducido sus carreras políticas. El mismo estilo que ha primado en las relaciones bilaterales entre ambos países.
LA TRANSICIÓN DE IRÁN Y LA CUESTIÓN DE LOS AZERBAIYANOS DEL SUR
Todos los ojos están puestos en Irán y su futuro. Sin embargo, con demasiada frecuencia esos ojos son “daltónicos”, incapaces (o renuentes) de ver la pluralidad interna de Irán. Malinterpretar esta pluralidad aumenta el riesgo de errores estratégicos. Los actores...






