A los perfiles de Sebastián Piñera -presidente de Chile- y Alberto Fernández -presidente de Argentina- los separa un abismo tan alto como la Cordillera de los Andes. El primero, un empresario de derecha formado en Harvard, cuyo accionar político es inseparable del financiero. El segundo, un abogado, que hizo campaña declarando que lo influenciaba más Bob Dylan que Perón. El único rasgo común en los dos, es el estilo pragmático con que han conducido sus carreras políticas. El mismo estilo que ha primado en las relaciones bilaterales entre ambos países.
BAB EL-MANDEB: EL CUELLO DE BOTELLA DONDE LOS HUTÍES PONEN EN JAQUE A LA ECONOMÍA MUNDIAL
La campaña desarrollada por los hutíes contra el tráfico marítimo en el mar Rojo ha transformado un conflicto regional en un problema de alcance global. Lo que inicialmente parecía una extensión de la guerra civil yemení ha terminado convirtiéndose en un instrumento...






