El regreso de Donald Trump a la Casa Blanca plantea desafíos críticos para la OTAN y sus aliados europeos: Exige que los países miembros aumenten su gasto en defensa al 5 % del PIB. Amenaza con reducir el compromiso de EE. UU. en la Alianza. Impulsa el debate sobre la autonomía militar europea. Donald Trump acaba de asumir la presidencia de Estados Unidos, la mayor potencia económica y militar del mundo. Su regreso a la Casa Blanca ha generado incertidumbre en el ámbito internacional, especialmente en la OTAN, donde sus exigencias han puesto en alerta a los aliados europeos. Uno de los primeros puntos de tensión es su propuesta de que todos los países miembros de la OTAN aumenten su gasto en defensa al 5 % de su PIB, un umbral significativamente superior al 2 % previamente establecido por la Alianza. Esta medida supone una presión sin precedentes sobre Europa, que ya enfrentaba desafíos en materia de seguridad tras la invasión rusa de Ucrania. E...
UNA ALIANZA TRANSATLÁNTICA: QUÉ SUPONDRÍA ASOCIAR CANADÁ A LA UNIÓN EUROPEA
La propuesta de Ursula von der Leyen para convertir a Canadá en el primer «miembro asociado» de la Unión Europea ha abierto un debate inédito...



