Octubre deja una constatación incómoda para los gobiernos: una parte creciente de las decisiones que condicionan el bienestar de los votantes se toma lejos de las urnas y fuera del alcance directo de sus representantes. En Brasil y en Israel se celebraron elecciones; Estados Unidos vota el 3 de noviembre y España lo hará el día 29. Los contextos nacionales son distintos, pero el coste de la vida se ha convertido en una preocupación central para muchos electores. En un mes marcado por la interrupción del tráfico en el estrecho de Ormuz y el encarecimiento de la energía, esa preocupación conecta la política doméstica con una crisis geopolítica distante. La conexión existe, pero conviene formularla con precisión: la crisis energética no explica por sí sola los resultados electorales ni determina automáticamente el comportamiento de los votantes. Sí altera el entorno en el que los gobiernos hacen campaña y toman decisiones. Una subida del petróleo y del gas se trans...
ETHIOPIA AT A STRATEGIC CROSSROADS: WAR, ERITREA AND THE RED SEA
Ethiopia and Eritrea are facing their gravest crisis since the 2018 peace agreement. Renewed fighting in Tigray, Ethiopian accusations of Eritrean incursions and the breakdown...



