Las relaciones comerciales son la base del sistema económico global. Desde la antigua Ruta de la Seda en el siglo I a.C., que conectaba China con Occidente impulsada por el comercio de la seda, hasta su versión moderna, estas redes han sido motores del intercambio y la influencia geopolítica. La Iniciativa de la Franja y la Ruta ha renovado y ampliado esta visión, extendiéndose por Asia, Europa y África, donde las inversiones chinas en infraestructuras transforman las dinámicas regionales. En África, China prioriza la creación de corredores de transporte y energía para consolidar rutas comerciales estratégicas. Este enfoque refleja sus objetivos de ampliar mercados, asegurar recursos y fortalecer su proyección geoeconómica. El concepto de "Chináfrica", acuñado por el catedrático Pedro Reques, ilustra el impacto de esta relación, que plantea tanto oportunidades como desafíos. Las inversiones chinas han impulsado el desarrollo de puertos, carreteras y ferrocarriles, p...
UNA ALIANZA TRANSATLÁNTICA: QUÉ SUPONDRÍA ASOCIAR CANADÁ A LA UNIÓN EUROPEA
La propuesta de Ursula von der Leyen para convertir a Canadá en el primer «miembro asociado» de la Unión Europea ha abierto un debate inédito...



