Bosnia y Herzegovina atraviesa una crisis política crónica, pero en los últimos días la situación ha escalado a un nuevo nivel de tensión. La Fiscalía ha emitido órdenes de detención contra Milorad Dodik, presidente de la República Srpska, la entidad de mayoría serbia del país, junto con otros altos funcionarios. Esta medida, sin precedentes en la historia reciente del país, amenaza con agravar aún más las divisiones internas y podría desencadenar una crisis institucional de consecuencias imprevisibles. Dodik, un político abiertamente desafiante con las estructuras del Estado bosnio y con estrechos lazos con Rusia y Serbia, ha impulsado repetidamente iniciativas para aumentar la autonomía de la República Srpska, desafiando la frágil estabilidad impuesta por los Acuerdos de Dayton de 1995. Su posible arresto o desobediencia a la orden judicial podría llevar a una nueva escalada de tensión étnica y política, poniendo en riesgo la unidad del país y su camino ha...
UNA ALIANZA TRANSATLÁNTICA: QUÉ SUPONDRÍA ASOCIAR CANADÁ A LA UNIÓN EUROPEA
La propuesta de Ursula von der Leyen para convertir a Canadá en el primer «miembro asociado» de la Unión Europea ha abierto un debate inédito...



