Bolivia se ha convertido en uno de los territorios más codiciados de América Latina por la magnitud de sus recursos estratégicos. El país andino concentra algunas de las mayores reservas mundiales de litio, enormes recursos gasísticos y un creciente valor geopolítico derivado de su posición en el corazón sudamericano. Desde el Salar de Uyuni hasta los corredores bioceánicos que conectan Brasil con el Pacífico, Bolivia emerge como un actor clave en la transición energética global y en la competencia internacional por minerales críticos. Sin acceso al mar, pero con abundantes recursos naturales, La Paz intenta transformar su riqueza geológica en influencia regional y capacidad industrial.
Bolivia atraviesa uno de los momentos más delicados de su historia reciente. Mientras el país se consolida como una pieza estratégica continental gracias a sus enormes







