La teoría del "Gran Marruecos" no debería tratarse como un fósil ideológico de los años cincuenta. Su legado sigue proyectándose sobre la política territorial marroquí y explica por qué Ceuta y Melilla continúan siendo objeto de reivindicación, en un momento en que altos cargos del Gobierno de Rabat han vuelto a formularla en público y al máximo nivel institucional. Marruecos lleva décadas construyendo una política de presión sobre los territorios españoles del norte de África que no descansa en la fuerza militar, sino en la combinación de tres palancas: el control del flujo migratorio, la gestión discrecional de la frontera y una acción diplomática sostenida en el tiempo. Lo ocurrido en Ceuta el pasado julio demuestra hasta qué punto un perímetro fronterizo puede convertirse en cuestión de horas en un instrumento de presión política, y sitúa a España ante un escenario en el que la ambigüedad ha dejado de ser una opción barata. Lo ana
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GEOPOL 21
LOS VECINOS DE CEUTA, AL LÍMITE: «PARECE QUE NOS ESTAMOS DIVIDIENDO POR CULTURAS, Y ESTO PUEDE SER PELIGROSO»
Un mes después de que unas 72.000 personas entraran en Ceuta en apenas cuarenta y ocho horas, la ciudad autónoma sigue sin recuperar su ritmo. Los servicios públicos continúan tensionados, varios miles de migrantes permanecen a la espera de una solución administrativa...






