En menos de una década, Polonia ha pasado de ser un “punto vulnerable” a perfilarse como la principal potencia terrestre europea. Todo ello gracias a que el país destina entre el 4,5 % y el 4,7 % de su PIB a defensa, la cifra más alta de toda la OTAN, y ejecuta una modernización militar sin precedentes: carros de combate de última generación, sistemas avanzados de defensa aérea y un aumento masivo de efectivos. Todo ello ocurre mientras crecen las amenazas procedentes de Rusia y Bielorrusia, junto con actos de sabotaje e injerencia atribuidos a Moscú dentro del territorio polaco, como se ha visto recientemente mediante drones y grupos saboteadores en vías férreas. El resultado es un nuevo equilibrio de poder en la OTAN y la UE, con Varsovia en el centro de la seguridad del flanco oriental.
MONGOLIA ENTRE GIGANTES: SOBERANÍA, EQUILIBRIO Y GEOPOLÍTICA EN EL CORAZÓN DE ASIA
Situada entre dos gigantes geopolíticos, Rusia y China, Mongolia ha construido desde su independencia una identidad internacional marcada por el equilibrio, la prudencia estratégica y la búsqueda de autonomía. Es fundamental conocer los factores clave que determinan...







