Desde 1959, año en el que la Revolución cubana culminó en un cambio de régimen basado en los parámetros socialistas, la isla caribeña ha intervenido en distintos conflictos hasta finales del siglo XX.

En la década de los 60, Cuba movilizó infraestructura y personal militar tanto en continente americano (conflicto de Machurucuto en 1967) como africano, destacando Argelia (1963) y la República Democrática del Congo (1964-1965).

No obstante, las técnicas foquistas instauradas por el Che Guevara – que consistían en llevar a cabo la revolución a través de focos de guerrillas – siguieron ampliándose por  y Asia en los años 70, 80 y 90 del siglo XX, destacando la guerra de Yom Kipur entre Israel, Siria y Egipto entre 1973 y 1974, así como las intervenciones militares en Etiopía o Angola, en esta última, en relación a su proceso de independencia y camino como país soberano.

Finalmente, una de las grandes aliadas de Cuba es Nicaragua, Estado con fuerte arraigo a las políticas de izquierda desde 1979, año que se considera el inicio de la Revolución Sandinista, la cual acabó con la dictadura personal y familiar de los Sandino.

Así, se puede decir que la República de Cuba ha sido aliada de las causas independentistas y procesos en los cuales las ideas socialistas tenían un gran apego en la sociedad y política de esos territorios, aportando desde elementos personales, arsenal militar e incluso inteligencia y servicios de seguridad.