China ha aumentado su presencia en Irak a través de grandes proyectos de infraestructura, aprovechando la pérdida de influencia de Estados Unidos. Bagdad, con sus grandes reservas de petróleo y su ubicación estratégica, se ha convertido en una pieza clave de la nueva Ruta de la Seda liderada por China. Pekín, por su parte, se posiciona como un actor esencial en la reconstrucción posconflicto del país. INTRODUCCIÓN En la última década, China ha puesto Oriente Medio en su punto de mira, estableciendo importantes acuerdos comerciales e incluso logrando hitos diplomáticos como el acuerdo de reanudación de relaciones entre Irán y Arabia Saudí, facilitado por Pekín. Esta reconciliación ha reducido las tensiones en uno de los focos de inestabilidad de la región, afianzando el incipiente papel de China como mediador internacional y favoreciendo sus intereses económicos en países productores de petróleo de la región como Arabia Saudí, Emiratos Árabes Un...
ARMADA 2050: LA GRAN APUESTA ESPAÑOLA PARA PROTEGER SUS INTERESES EN EL MAR
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