Hace años que Haití vive atrapado en una espiral de vacío político, violencia armada y crisis humanitaria sin precedentes. Desde el terremoto de 2010 que paso a ser un estado absolutamente dependiente de otros estados, esto sumado a la corrupción política y todas sus consecuencias a dejado al país sin rumbo institucional y bajo el control de pandillas que hoy dominan gran parte del territorio. En estos momentos la región de encuentra con un gobierno de transición frágil, la entrada de una empresa de seguridad privada extranjera (con una gran polémica detrás) y un dominio de las pandillas incontrolable. El futuro de Haití se ha convertido en un laboratorio geopolítico que pone a prueba los límites de la soberanía, el multilateralismo y la respuesta global frente a los Estados fallidos.
Colapso institucional
Se podría decir que la raíz del problema esta en la gestión del terremoto de 2010 en donde el paí

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