La relación entre España y Marruecos constituye uno de los ejes geopolíticos más sensibles del Mediterráneo occidental. Aunque Madrid y Rabat mantienen una intensa cooperación económica y en materia migratoria y antiterrorista, persisten profundas divergencias sobre soberanía territorial, control de flujos migratorios, delimitación marítima y equilibrio estratégico regional. Rabat ha desarrollado durante las últimas dos décadas una política exterior más ambiciosa y asertiva, utilizando la presión migratoria, la diplomacia energética y el apoyo internacional a su posición sobre el Sáhara Occidental como herramientas de influencia. Frente a ello, España representa no solo sus propios intereses nacionales, sino también los intereses de la Unión Europea y de la OTAN en una región crecientemente inestable.
MAPA DE LOS RECURSOS ESTRATÉGICOS DE COLOMBIA: POR QUÉ EL PAÍS SE HA CONVERTIDO EN UNA PIEZA CLAVE DE LA GEOPOLÍTICA MUNDIAL
Dos océanos, enormes reservas energéticas, minerales estratégicos para la transición tecnológica, algunos de los puertos más importantes de América Latina y una ubicación privilegiada entre Norteamérica y Sudamérica. Colombia se ha convertido en una de las piezas...







