El litio se ha convertido en el mineral estratégico que impulsa la transición energética global. Su papel en la fabricación de baterías para vehículos eléctricos y tecnologías limpias lo sitúa en el centro de una nueva disputa geopolítica. En este escenario, Argentina, Chile y Bolivia —el llamado Triángulo del Litio— concentran más del 60 % de los recursos mundiales, lo que les otorga una posición clave en las cadenas de suministro. Sin embargo, el verdadero desafío no es solo extraer el mineral, sino transformar esa riqueza en desarrollo tecnológico e industrial. En plena estrategia de de-risking occidental frente a China, la región tiene ante sí una oportunidad histórica para redefinir su papel económico global.
El litio se ha consolidado como el «oro blanco» indispensable para la transición energética global. Este análisis explora examina el de-risking y el reto de transformar e

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