El Frente POLISARIO atraviesa uno de los...

Accede a todo nuestro contenido sin límites y apoya la labor investigadora del think tank que más crece en el mundo hispanohablante.
El Frente POLISARIO atraviesa uno de los...

Accede a todo nuestro contenido sin límites y apoya la labor investigadora del think tank que más crece en el mundo hispanohablante.

Accede a todo nuestro contenido sin límites y apoya la labor investigadora del think tank que más crece en el mundo hispanohablante.
Marruecos está desarrollando la transformación militar más ambiciosa de su historia reciente mediante la incorporación de cazas F-16V, helicópteros Apache, artillería de precisión, drones, satélites y sistemas israelíes de defensa aérea. Aunque su principal adversario continúa siendo Argelia y una confrontación directa con España resulta improbable, estas capacidades alteran el equilibrio estratégico en el Estrecho y aumentan la presión potencial sobre Ceuta, Melilla y Canarias. El verdadero riesgo para España no es una invasión convencional, sino la combinación de superioridad militar local, coerción migratoria, incidentes fronterizos, guerra electrónica y ambigüedad diplomática sobre los territorios españoles en el norte de África.

Accede a todo nuestro contenido sin límites y apoya la labor investigadora del think tank que más crece en el mundo hispanohablante.

Accede a todo nuestro contenido sin límites y apoya la labor investigadora del think tank que más crece en el mundo hispanohablante.
Durante más de un siglo, la influencia internacional de Estados Unidos ha descansado sobre una combinación excepcional de factores geográficos, económicos, tecnológicos y militares. Aunque el ascenso de China ha alimentado el debate sobre el posible fin de la hegemonía estadounidense, el análisis del territorio norteamericano revela que buena parte de las ventajas estructurales que permitieron a Washington convertirse en la principal potencia mundial siguen plenamente vigentes. Desde los grandes yacimientos energéticos del Golfo de México hasta Silicon Valley, pasando por las inmensas llanuras agrícolas del Medio Oeste o la creciente importancia estratégica de Alaska, en este mapa analizamos cómo recursos naturales, infraestructuras críticas e innovación tecnológica forman un ecosistema integrado cuya relevancia trasciende las fronteras estadounidenses y condiciona buena parte del equilibrio geopolítico internacional.

Accede a todo nuestro contenido sin límites y apoya la labor investigadora del think tank que más crece en el mundo hispanohablante.
La campaña desarrollada por los hutíes contra el tráfico marítimo en el mar Rojo ha transformado un conflicto regional en un problema de alcance global. Lo que inicialmente parecía una extensión de la guerra civil yemení ha terminado convirtiéndose en un instrumento de presión geopolítica capaz de alterar las principales cadenas internacionales de suministro. Gracias al apoyo militar, tecnológico y doctrinal de Irán, el movimiento Ansar Allah ha adquirido unas capacidades que exceden ampliamente las de una insurgencia convencional, proyectando su influencia sobre uno de los corredores marítimos más importantes del planeta. Comprender esta amenaza exige analizar simultáneamente la geografía, la estrategia naval, la guerra híbrida y la competencia regional entre Teherán y Occidente.

Accede a todo nuestro contenido sin límites y apoya la labor investigadora del think tank que más crece en el mundo hispanohablante.
La invasión rusa de Ucrania en 2022 no solo desencadenó la mayor crisis de seguridad en Europa desde la Guerra Fría, sino que aceleró una profunda transformación del equilibrio geopolítico euroasiático. Bajo la presión de las sanciones occidentales, Moscú y Teherán han convertido una relación históricamente pragmática en una asociación estratégica que trasciende la cooperación militar para abarcar la diplomacia, la energía, el comercio y las infraestructuras logísticas. En este mapa analizamos cómo ambos países buscan construir un espacio económico y político alternativo al orden liderado por Occidente, apoyándose en corredores comerciales, redes energéticas y una creciente convergencia de intereses que está redefiniendo la geopolítica de Eurasia.
Durante siglos, Rusia e

Accede a todo nuestro contenido sin límites y apoya la labor investigadora del think tank que más crece en el mundo hispanohablante.

Accede a todo nuestro contenido sin límites y apoya la labor investigadora del think tank que más crece en el mundo hispanohablante.

Accede a todo nuestro contenido sin límites y apoya la labor investigadora del think tank que más crece en el mundo hispanohablante.
Durante décadas, la presencia militar extranjera en África estuvo asociada casi exclusivamente a operaciones antiterroristas, misiones de estabilización o intervenciones de mantenimiento de la paz. Sin embargo, el mapa actual de las bases militares revela una transformación mucho más profunda. El continente ha dejado de ser un escenario periférico para convertirse en uno de los principales espacios donde se dirime la competencia entre las grandes potencias, en un contexto marcado por la rivalidad estratégica, la protección de corredores marítimos, el acceso a minerales críticos y la creciente fragmentación del orden internacional. Comprender la distribución de estas instalaciones militares supone, en realidad, comprender cómo se está reconfigurando el equilibrio global del siglo XXI.

Accede a todo nuestro contenido sin límites y apoya la labor investigadora del think tank que más crece en el mundo hispanohablante.
En el 250 aniversario de su independencia, Estados Unidos continúa siendo la principal potencia económica, militar y tecnológica del sistema internacional, pero afronta una etapa de transformación sin precedentes desde el final de la Guerra Fría. La competencia estratégica con China, el resurgimiento de la política de poder, la revolución tecnológica, la fragmentación de la globalización y la creciente polarización interna están redefiniendo las bases sobre las que Washington ha sustentado su liderazgo durante las últimas ocho décadas. Comprender los grandes desafíos que afronta la superpotencia norteamericana resulta imprescindible para anticipar cómo evolucionará el equilibrio internacional durante las próximas décadas y qué papel desempeñará Estados Unidos en el nuevo orden global.

Accede a todo nuestro contenido sin límites y apoya la labor investigadora del think tank que más crece en el mundo hispanohablante.
El Future Combat Air System (FCAS) representa mucho más que el desarrollo de un nuevo avión de combate. Concebido como el mayor programa militar europeo de las próximas décadas, aspira a garantizar la superioridad aérea del continente mediante una combinación de cazas de sexta generación, drones, inteligencia artificial y sistemas de combate conectados. Sin embargo, el proyecto también refleja las dificultades de Europa para construir una verdadera autonomía estratégica. Las tensiones entre gobiernos, las rivalidades industriales y los distintos intereses nacionales han ralentizado un programa que será determinante para el futuro de la industria aeronáutica europea y para la capacidad militar de la Unión Europea.
Durante décadas, la industria aeronáutica europea ha demostrado que puede competir con los mayores fabricantes del mundo. Prog

Accede a todo nuestro contenido sin límites y apoya la labor investigadora del think tank que más crece en el mundo hispanohablante.
La guerra en la República Democrática del Congo no es un conflicto aislado, sino la expresión más visible de una crisis regional que hunde sus raíces en el colapso del Estado, la herencia del genocidio ruandés, la competencia por recursos estratégicos y la rivalidad entre actores locales y externos. En el este congoleño confluyen milicias, ejércitos vecinos, redes de contrabando y comunidades atrapadas entre identidades armadas y economías de guerra. Hoy, la violencia sigue marcada por el avance del M23 y AFC, la implicación de Rwanda según la ONU y HRW, y una intensa labor diplomática en Doha y Washington.

Accede a todo nuestro contenido sin límites y apoya la labor investigadora del think tank que más crece en el mundo hispanohablante.
La autonomía estratégica europea no es incompatible con la OTAN por definición, pero su compatibilidad depende de cómo se formule políticamente: como refuerzo del pilar europeo dentro de la seguridad euroatlántica o como proyecto de desvinculación respecto de Estados Unidos. La Brújula Estratégica de la UE afirma expresamente que una Unión “más fuerte y más capaz” complementa a la OTAN, que “sigue siendo el pilar de la defensa colectiva” de sus miembros, mientras la declaración UE‑OTAN de 2023 insiste en que una defensa europea más fuerte debe ser complementaria e interoperable con la Alianza.

Accede a todo nuestro contenido sin límites y apoya la labor investigadora del think tank que más crece en el mundo hispanohablante.
La industria de defensa europea atraviesa la transformación más profunda desde el final de la Guerra Fría. La invasión rusa de Ucrania, el deterioro del entorno estratégico continental, la creciente competencia tecnológica global y las dudas sobre la sostenibilidad del compromiso estadounidense con la seguridad europea han impulsado una revisión integral de las capacidades militares de la Unión Europea. En este contexto, Bruselas y las principales capitales europeas están apostando por reforzar la base industrial y tecnológica de defensa, incrementar la inversión militar, acelerar programas multinacionales y desarrollar una mayor autonomía estratégica. El objetivo es claro: garantizar la seguridad europea mediante capacidades propias.
La industria de defensa europea ha dejado de ser un sector especializado para convertirse en una infrae

Accede a todo nuestro contenido sin límites y apoya la labor investigadora del think tank que más crece en el mundo hispanohablante.
Mientras la atención internacional permanece centrada en Ucrania, Oriente Medio o la creciente rivalidad entre Estados Unidos y China, el conflicto del Sáhara Occidental vuelve a mostrar signos de escalada. Más de medio siglo después del inicio de la disputa entre Marruecos y el pueblo saharaui, la violencia continúa marcando el futuro de una de las cuestiones de descolonización aún pendientes en el sistema internacional.
La reciente muerte de Labib Abdelaziz, atribuida a un ataque marroquí contra posiciones del Frente Polisario, ha vuelto a situar el conflicto en el foco mediático. Más allá del impacto militar del ataque, el fallecimiento adquiere una dimensión simbólica por tratarse del hijo de Mohamed Abdelaziz, histórico líder del Polisario y figura fundamental de la lucha saharaui durante décadas. Su muerte plantea inter

Accede a todo nuestro contenido sin límites y apoya la labor investigadora del think tank que más crece en el mundo hispanohablante.
La geopolítica global atraviesa una etapa de profundas transformaciones. Las tensiones internacionales, los conflictos regionales y las crecientes dudas sobre el liderazgo de Estados Unidos están configurando un escenario en el que nuevas potencias buscan ampliar su influencia. En este contexto, China ha identificado una oportunidad estratégica para reforzar su posición como actor central de la diplomacia internacional y presentarse como una alternativa de estabilidad frente a la volatilidad del sistema global.
Los recientes movimientos diplomáticos ilustran esta tendencia. Mientras Donald Trump ha centrado parte de su agenda internacional en Oriente Medio y Vladimir Putin ha reforzado su estrecha coordinación con Pekín, Xi Jinping continúa desplegando una intensa actividad diplomática destinada a consolidar la imagen de China como interlocutor imprescindible en

Accede a todo nuestro contenido sin límites y apoya la labor investigadora del think tank que más crece en el mundo hispanohablante.
Más de cuatro años después del inicio de la invasión rusa a gran escala, Ucrania ha transformado cientos de kilómetros de frente en una de las redes defensivas más complejas de la guerra moderna. Trincheras escalonadas, campos de minas masivos, fosos anticarro, dientes de dragón y posiciones fortificadas han conseguido frenar el impulso ofensivo ruso y convertir cada avance en una operación extremadamente costosa. La denominada “Fortaleza Ucraniana” no solo ha congelado amplios sectores del frente, sino que está redefiniendo las lecciones estratégicas del combate terrestre contemporáneo. La cruenta guerra en Ucrania demuestra que, incluso en la era de los drones y la guerra electrónica, las defensas estáticas siguen siendo decisivas.
Cuando Rusia lanzó su invasión a gran escala en febrero de 2022, el Kremlin

Accede a todo nuestro contenido sin límites y apoya la labor investigadora del think tank que más crece en el mundo hispanohablante.
La guerra de Ucrania ha transformado radicalmente la percepción europea sobre la seguridad, la resiliencia logística y la movilidad estratégica. La Unión Europea ha descubierto que no basta con aumentar el gasto militar si las infraestructuras continentales no permiten mover tropas, equipamiento y suministros con rapidez entre Estados miembros. En este nuevo escenario, las conexiones transfronterizas adquieren una dimensión geopolítica crítica. El Pirineo central, históricamente relegado en la planificación europea, emerge ahora como una pieza estratégica. Aragón puede convertirse en el gran nodo logístico y militar del sur de Europa mediante un corredor ferroviario y viario de alta capacidad comparable al paso del Brennero alpino.

Accede a todo nuestro contenido sin límites y apoya la labor investigadora del think tank que más crece en el mundo hispanohablante.
La relación entre España y Marruecos constituye uno de los ejes geopolíticos más sensibles del Mediterráneo occidental. Aunque Madrid y Rabat mantienen una intensa cooperación económica y en materia migratoria y antiterrorista, persisten profundas divergencias sobre soberanía territorial, control de flujos migratorios, delimitación marítima y equilibrio estratégico regional. Rabat ha desarrollado durante las últimas dos décadas una política exterior más ambiciosa y asertiva, utilizando la presión migratoria, la diplomacia energética y el apoyo internacional a su posición sobre el Sáhara Occidental como herramientas de influencia. Frente a ello, España representa no solo sus propios intereses nacionales, sino también los intereses de la Unión Europea y de la OTAN en una región crecientemente inestable.

Accede a todo nuestro contenido sin límites y apoya la labor investigadora del think tank que más crece en el mundo hispanohablante.
La guerra en Gaza no solo está teniendo consecuencias sobre el terreno; también está removiendo algo más profundo y menos visible: la forma en que Estados Unidos mira y juzga a Israel. Durante años, ese apoyo había sido casi automático, sostenido tanto por razones estratégicas como por inercias políticas y culturales. Pero algo empieza a moverse.
La última ofensiva israelí en la Franja ha acelerado ese cambio. Las imágenes, la intensidad del conflicto y el coste humano han atravesado el debate público estadounidense con una fuerza difícil de ignorar. Ya no se trata únicamente de posicionamientos ideológicos: la conversación ha saltado a espacios donde antes apenas existía.
Lo interesante es que esta evolución no se limita a los sectores más críticos o progresistas. Ahí, el cuestionamiento a Israel lleva tiempo creciendo, especialmente entre generaciones más jóvenes que no comparten los mismos marcos de referencia que sus predecesor

Accede a todo nuestro contenido sin límites y apoya la labor investigadora del think tank que más crece en el mundo hispanohablante.
El 25 de abril de 2026 una ofensiva militar en...
Aunque suele recordarse como un frente secundario, el teatro africano de operaciones fue decisivo para el desenlace de la Segunda Guerra Mundial. Desde el choque de imperios en el desierto del norte a las campañas en África oriental y la conquista de Madagascar, el continente se convirtió en un espacio donde se cruzaban intereses coloniales, rutas marítimas vitales y aspiraciones nacionalistas emergentes. En estas tierras combatieron ejércitos europeos, tropas coloniales africanas y fuerzas locales, mientras los mapas cambiaban sin cesar, anticipando la crisis del orden imperial que marcaría la posguerra.

Accede a todo nuestro contenido sin límites y apoya la labor investigadora del think tank que más crece en el mundo hispanohablante.
En el tablero geopolítico global, hay regiones que operan lejos del foco mediático, pero cuyo impacto es directo y constante sobre la seguridad europea. El Sahel es, sin duda, una de ellas. Una franja de territorio que, desde hace más de una década, se ha convertido en el epicentro de una tormenta perfecta: terrorismo yihadista, insurgencias locales, debilidad institucional y una creciente pugna entre potencias externas. Hoy, esa tormenta vuelve a intensificarse.
En las últimas horas, Mali ha sido escenario de uno de los ataques coordinados más relevantes de los últimos años. Grupos yihadistas vinculados a Al Qaeda, junto a rebeldes tuareg, han lanzado ofensivas simultáneas en varias ciudades clave, incluida la capital, Bamako. La toma de enclaves estratégicos como Kidal y la retirada de fuerzas gubernamentales —apoyadas por mercenarios rusos— evidencian una realidad incómoda: ni los cambios de alianzas ni la apuesta por actores externos han logrado estabilizar el pa

Accede a todo nuestro contenido sin límites y apoya la labor investigadora del think tank que más crece en el mundo hispanohablante.
El segundo mandato de Donald Trump se suele enfocar como una amenaza para el proyecto europeo. La retórica hostil de Washington, su errática política arancelaria, el cuestionamiento de la seguridad colectiva en Europa y el apoyo explícito a fuerzas euroescépticas han generado una reacción en las capitales de los Estados miembros. Sin embargo, otra lectura más estratégica arroja una conclusión diferente: Trump 2.0 puede ser un poderoso acelerador exógeno para la integración europea. La cuestión no es si la Unión Europea debe reaccionar, sino si aprovecha el momentum político para transformar y adaptar su arquitectura interna al nuevo contexto multipolar.

Accede a todo nuestro contenido sin límites y apoya la labor investigadora del think tank que más crece en el mundo hispanohablante.
Durante décadas, Estados Unidos ha sido percibido como el garante último del orden internacional liberal: un actor capaz de combinar poder económico, estabilidad institucional y previsibilidad estratégica. Sin embargo, ese consenso se ha visto seriamente erosionado en los últimos años. La combinación de medidas coercitivas —desde el uso de la fuerza hasta la amenaza arancelaria— ha introducido un elemento de volatilidad que afecta tanto a los mercados como a las relaciones bilaterales.
La reciente política exterior estadounidense, marcada por decisiones unilaterales y una instrumentalización del comercio como herramienta geopolítica, ha contribuido a alterar profundamente la percepción internacional. La amenaza de imponer aranceles de hasta el 50% a China

Accede a todo nuestro contenido sin límites y apoya la labor investigadora del think tank que más crece en el mundo hispanohablante.
El conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán ha abierto un nuevo frente regional en Líbano, donde Hezbolá emerge como actor clave. Su ataque a Israel evidencia que el país no controla plenamente el uso de la fuerza, reflejando una soberanía fragmentada. En un contexto de debilidad institucional, crisis económica y división política, el Estado libanés queda relegado frente al poder militar y social de Hezbolá. Este grupo, alineado con Irán, actúa como instrumento de proyección regional, convirtiendo a Líbano en escenario central del conflicto. Así, la guerra trasciende a los Estados y se expande en territorios donde el control estatal es limitado.
El pasado 28 de febrero Estados Unidos e Israel atacaron Irán. Pero, lejos de tratarse de un ataque aislado, esta guerra se está extendiendo por el resto de la región, principalmente en Líbano, desde donde el 2 de marzo Hezbolá atacó a Israe

Accede a todo nuestro contenido sin límites y apoya la labor investigadora del think tank que más crece en el mundo hispanohablante.
El pasado 28 de febrero, con un ataque diurno y compenetrado con la Fuerza Aérea Israelí que asesinó al antiguo Líder Supremo Alí Jamenei y a parte de su familia, EEUU dinamitaba las negociaciones nucleares con Irán al igual que ocurrió en junio de 2025. Sin embargo, esta vez la mayor contundencia de los bombardeos desató una respuesta a gran escala en todo el Golfo Pérsico e Israel por parte de Teherán.

Accede a todo nuestro contenido sin límites y apoya la labor investigadora del think tank que más crece en el mundo hispanohablante.

Accede a todo nuestro contenido sin límites y apoya la labor investigadora del think tank que más crece en el mundo hispanohablante.